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MISIÓN INTERNACIONALISTA. DE UNA POBLACIÓN CHILENA A LA REVOLUCIÓN SANDINISTA. JOSÉ MIGUEL CARRERA CARMONA

Posted in Reflexiones de la contingencia, TODAS LAS VOCES TODAS.... with tags , , , , on 1 de febrero de 2012 by Antropologia y Memoria En el Espacio Virtual

“No se conoce en Chile la historia de los internacionalistas.Ya han transcurrido más de treinta años de esa gesta heroica y quiero contribuir modestamente a la memoria histórica del pueblo chileno como una muestra de respeto y admiración a mis compañeros, a los que entregaron su vida en el cumplimiento de nuestros sueños y a los que siguen vivos y orgullosos de su pasado.
No quiero que el tiempo pase y la muerte los silencie. Ese es mi único propósito.” José M. Carrera

Esta mañana de febrero,con aire de vacaciones de otros, comencé a leer este libro de José Miguel.

Tanto leer historias, relatos, testimonios, poemas contingentes, cuentos combativos,música que comprometa su pensar y ver en el cable cine testimonial memorioso de otros continentes,y de países hermanos- de por acá muy de repente la telenovela contingente- como que una se  siente a veces con el alma embotada, con la memoria impregnada y ya casi,casi,por defensa personal, no hace eco.

Y un día cualquiera  una se tropieza con las palabras del antiguo “ayudista”, del hoy mercader del Templo,manejador de técnicas sociológicas y de psicología social con las que maneja bellos y nobles términos que transforma en epítetos deshonrosos con fines más que transparentes. 1.

Lo que leo hoy al vuelo, con renovado interés, es la antítesis de lo señalado anteriormente. Es la dignidad y la honestidad de un protagonista de una historia compartida, segmentada por imperativos de una contingencia extendida por décadas que solo dio voz a los espúreos y a los traidores.

José Miguel Carrera, de ilustre nombre y memoria larga, relata experiencias desconocidas para casi todo chileno , salvo para quienes vivieron la gesta de luchar, como militares chilenos formados en Cuba, en una revolución  triunfante, como lo fue la Sandinista.

Las palabras “compañero”, “combatiente”,”comandante” tienen en este relato el contenido valórico que nos interpreta y convoca y que hace de nuestra memoria colectiva , esa que comparten los que tienen la dignidad de luchar por sus principios,  una fuente de orgullo y dignidad.

El joven que dejó su población, su familia,su país para partir a Cuba a estudiar medicina, en el primer grupo de becados en 1972, que solo volvió diecisiete años después, clandestino, oficial de ejército,que rompió los sueños maternos,que recibió el reconocimiento del gobierno nicaragüense,y que hoy comparte su historia y la de los jóvenes de su generación,abre una puerta al conocimiento de una etapa de nuestra historia aún invisible .

 

1.- Fernando Villegas..http://blog.latercera.com/blog/fvillegas/entry/sabe_a_jab%C3%B3n_pero_es

 

Apoyamos la autogestión de trabajos de memoria e historia reciente.

P.S  Para solicitar su ejemplar de este y otros libros de la editorial.

http://www.latinoamericana.cl

 

 

El habla cotidiana en la Argentina de ayer

Posted in desde allá..., TODAS LAS VOCES TODAS.... with tags , , , , , , , on 28 de junio de 2011 by Antropologia y Memoria En el Espacio Virtual

El habla cotidiana en la Argentina de ayer

de Imágenes y sonidos del ayer

21 de enero de 2011

El universo de la cultura en la década del 50 magistralmente contado por Ernesto Goldar Del libro de Ernesto Goldar “Buenos Aires: vida cotidiana en la década del 50”, reproducimos el Capítulo VIII: El lenguaje Capítulo VIII: El lenguaje Para la época en que escribimos este punto –invierno de 1978- es posible registrar unas cuantas expresiones en el lenguaje de Buenos Aires que usaron con naturalidad los porteños de la década de los cincuenta y que han dejado de decirse. Se trata de un dialecto que pasó, aunque es posible que algunos argentinos, fijados culturalmente en esos años, busquen todavía en esas representaciones maneras de comunicarse en el presente. Dejamos a la astucia filológica la valoración de esas frases, nacidas de programas radiales, de las aventuras de amor y del sexo, de la amistad, el ajetreo político, el barrio, la prensa, la moda, el comercio, la tecnología, el delito y la metafísica de la vida cotidiana. Esas palabras, ese idioma pasajero y no escrito es, por lo general, “una viciosa turbamulta de sinónimos” –como dijo Borges (Jorge Luis Borges, José E. Clemente, El lenguaje de Buenos Aires)- surgido de una atmósfera histórica típica y de la connotación diferenciada, irónica, agresiva o cariñosa, que se da a determinadas palabras, generando formas singulares en el diálogo verbal de Buenos Aires. Veamos algunos ejemplos: Tratándose de problemas culturales, los porteños están de acuerdo con que la gente cuando dispone de medios manda los chicos al “colegio pago” (ahora se dice privado), ya que es necesario para no ser un “atrasado”, “estar en la pomada”. Por radiofonía, un personaje interpretado por Mario Fortuna, el Ñato Desiderio, asegura que para progresar hay que ser “curto”, instigando a los iletrados a que “agarren lo libro que no muerden” y “lo tomo que no dentellan”. Para no rezagarse hay que ir al cine a ver una “cinta” de algún “cinematografista” sobre el argumento del “consagrado” escritor Manuel A. Meaños y con la participación del “cotizado galán” Jorge Salcedo. En el cine (ya no se dice “biógrafo”) también puede verse el “noticiario” y, en algunos, como el Novedades, de la calle Florida, un programa de “actualidades”. Quienes quieren situarse en el porvenir leen “historietas de futuro”, “fantaciencia” o de “ficción científica”, pues para ser “moderno” deben “amenizarse” las reuniones con “cosas futuristas” y escuchar música “de ahora” por el “afiatado” conjunto de Vieri Findanzini. Hay que ver “cuadros libres” (teatros independientes) y hacer “pan francés” cuando el espectáculo tarda en comenzar. Se sabe que los “jóvenes modernos” han asumido el “compromiso” existencialista con la sociedad, según las enseñanzas del “nunca bien ponderado” Jean Paul Sartre, pero aquello que más inquieta de “la juventud de hoy” es el “bamboleo” frenético del rock, exceso que requiere “mesura”. Además de las miraditas, gestos y mejilla a mejilla de los boleros, el amor tiene su lenguaje propio. Todo lo relativo a romances y consecuencias es posible llamarlo cuestión o problema “de polleras”, como si los hombres nada tuvieran que ver en la aventura. Las “pibas” deben cuidarse de los “tiburones”, que atacan a cuanta mujer se les pone a diente, pues lo correcto es que el “pretendiente”, considerando el “gracejo”, la belleza y sobre todo el “no sé qué” de la piba, resuelva “declararse” para “formalizar” el noviazgo. Las cosas pueden marchar “viento en popa” cuando él es un “encanto de hombre” con “modales” que “ni una niña”, y no un “petiso mal hecho”. La declaración de amor es bien simple; él debe preguntar: “¿te querés meter conmigo?, y si ella acepta, están “metidos”. Los jóvenes deben cuidar, por su parte, que ella no sea una “mosquita muerta”, de las que simulan pudor y más de una vez se las ha visto “chapar” en el cine. Al desarreglo del sexo incitan las “bombas” (chicas de muy lindo cuerpo), los “bombones”, los “budines” o “budinazos”, especialmente las “buenas mozas”, “coquetas” y de “cascos” (por cascos ligeros o casquivanas). Son “churros” (acepción que se aplica también a los hombres) las chicas “despampanantes”, las “cintura de avispa” a lo Divito y las “vamps” tipo Marylin y B.B., por tener “it”, “oomph” o “sex-appeal”, según anuncia la terminología holliwoodense. El terror de las señoras casadas son las “mujeres de vida airada”, las “vampiresas”, “bataclanas” y “rubias oxigenadas” que habitan la zona del centro y pueden hacerle perder la cabeza al marido. En la vida sexual prohibida se habla de “tirarse con” (por acostarse) en una “amueblada”, “mueble” o “clandestino”, y tratándose de quien pasó los treinta y burló el asedio doméstico, se conoce como “tirar la chancleta” a la esporádica liberación de las contenciones sexuales. El que desea mayor regularidad puede ponerle departamento a una “querida” (por amante). El espacio del sexo se pone tenso cuando se desliza la historia de una chica que comenzó dejándose “tocar” (permitir llegar las manos del novio a zonas erógenas) y quedó de “encargue” o “gruesa”. Una palabra peyorativa para una mujer es llamarla “yegua”, y es sórdido echar a rodar el rumor de que está “cosida”, procedimiento que se usa para borrar rastros de relaciones sexuales prematrimoniales. Lo que está de moda es el “esplendor” de la moda; las prendas son de “gran boga” o “en boga”, particularmente si se refiere a tonos y colores, ya que el “grito de la moda” es “la sensación de París”, con sus incitantes “sugestiones” de ropa “del momento” y “actual”. No sólo el “indumento” se atiene al “lujo”, también corresponde que sean “lujosos” los muebles “contemporáneos” y “lujosos” los departamentos de la calle Santa Fe y “lujosos” los automóviles. El “furor” de lo que se usa confiere “cachet”, que proporciona a quien lo exhibe detalles de buen gusto, sofisticación y elegancia. Es decir, el ser “chic”. Para andar “paquete” hay que tener “ropero” de ropa buena y variada, pues si un señor quiere “emperifollarse” (arreglarse mucho) debe disponer de plata en la “cartera” (por billetera). Además, es imprescindible el bronceado “aristocrático” y en el “cabello” una buena “peinada”, pues por llevarlo corto puede quedar como “pelo de carpincho”. Un “paquetón” no usa “jopo”, como los tangueros del barrio. No es necesario que sea un “maniquí vivant” (por lo elegante y distinguido), pudiendo permitirse cierto “negligé” o “sans façon” en la manera de vestir. En invierno se puede poner “tricota” y “echarpe”, y su esposa, si quiere estar “llamativa” tendrá que acostumbrarse a visitar alguna de esas nuevas casas llamadas “boutiques”. En todo momento hay que preservar el “coturno” (indumentaria distintiva de categoría social). Para agresiones verbales el porteño es experto. Quizá tenga afecto por su compañero de trabajo o el amigo del café, pero al llamarlo lo despersonaliza, lo destruye como ser humano: “¡Che, coso!”, que suena a cosa. De las palabras puede pasar a los hechos, cuando advierte a quien lo está cansando que le va a “llenar la cara de dedos” (“te enyeno la cara de…”), aunque no es válido pelearse con los que están en inferioridad de condiciones: los “chicatos”, los “quatrochi” o “cuatro ojos”, como se señala para burlarse a los cortos de vista que usan lentes. Al considerado pusilánime le gritan: “¡Muerto de frío!” y “¡Perro de agua”!, al embrollado, “cartón”, al lento “bólido” por el personaje de Patoruzú, y al atolondrado, y por extensión a cualquiera que no aparente o realice exactamente aquello que al agresor verbal se le ocurra, se le dice “tarado”, el insulto más representativo de la década. Una combinación ingeniosa de tarado y estúpido es “tarúpido”, deleitándose todavía en zaherir con “zanahoria”, un grosero cotejo que viene de tiempo atrás, equivalente a tonto. Para humillar se estila la pregunta: “pero vos ¿a quién le ganaste?” o “¿de qué barrio sos que Castillo no te nombra?” en referencia a la canción Cien barrios porteños; si está vestido con un detalle heterodoxo (por ejemplo, vaqueros) corresponde que en la esquina los muchachos griten “¿de qué te disfrazaste?”, en remisión a los excesos permitidos sólo para carnaval. También se interroga irónicamente “¿de qué la vas?”, a alguien que se supone excedido de las normas convencionales. La subestimación por el adversario: “¡pobre de ellos…!” es una frase agresiva que el presidente Perón no desestimó usar. Del reputado infeliz se observa que es “un cacho e’carne”, un “bolsón”; si es aburrido, una “lata” (que ahora se dice plomo); a una situación irreal, falsa, se la connota de “papel pintado”, y a quien está confundido o postula ideas incompatibles con la sobriedad se asegura que tiene “un corso a contramano en la cabeza”. Pero donde la réplica duele, y evidencia el esfuerzo que hace el porteño de los cincuenta por mantenerse separado de los otros, es cuando alguien, queriendo intimar, lo tutea sin su consentimiento. Entonces puede recibir esta contrapregunta, que se hace con la vista baja, alejada del interlocutor: “Dígamé ¿desde cuándo somos parientes?”. Son arquetipos de la vida cotidiana el “rico tipo”, una suerte de “Vivanco” a quien hay que desconfiarle; el “secante”, temible por lo cargoso; el “boletero”, que vende “boletos” (mentiras), el “cara de ángel”, un ser inocente, ingenuo, como el personaje pequeño y anteojudo que sale en Patoruzú y “el cráneo” (al que a veces se lo toma en sorna), apodo que deviene del programa radial cómico La craneoteca de los genios. Al prototipo, en cambio, cuando se destaca por alguna forma de sabiduría, también se le dice con reverencia “lumbrera”, “eminencia” y “bocho”. Abunda el calificativo de “colifato”, “caso de chaleco” y las preguntas sobre si “se le aflojó un tornillo” o si “está Meshíguene” al que adolece fama de loco o la simula; “repulsivo” al inaguantable, “angurriento” al acaparador y egoísta, y “escorchón” se llama al molesto. Es una “figurita repetida” quien ya no engaña a nadie, un “piojo resucitado” quien tiene aires de grandeza y olvidó su pasado indígena; “viento en contra” el que se opone por oponerse, “carrero” (en una ciudad donde todavía hay tracción a sangre) el que no oculta boca y modales rústicos, “cascarrabias” al malhumorado, “mocoso” o “mocosa” al chiquilín impertinente, y “muchachón” el joven maleducado, a quien no se vacila en “sacar carpiendo”, o en su caso, llamar a la policía para que actúe “sin ningún tipo de contemplaciones”. Quien es “habitual” al estaño y la da al “drogui”, es un borracho “empedernido”; por su parte, un tipo generoso es un “tigre”, y una mujer hábil, que se las rebusca, será una “pantera”. Para retratar un “niño bien” se usa “petitero”, “fifí”, “pituco” y “cajetilla”, vocablos que también se aceptan para designar lugares exclusivos y refinados. Cuando hay que demostrar admiración o nobleza en las cosas que se ofrecen, se estila ponderar que el chalet, departamento o mueble que está en venta es sencillamente “regio”, calificativo que se extiende a una chica vestida de novia (“¡está regia!”), a una puesta de sol (“¡qué regio!”), al agua de la pileta, a una película y a los equilibristas alemanes: “estuvieron regios”. También se emplea para consentir: por está bien, sí, por supuesto, claro, se dice “regio” y en igual medida “lógico”. Un piso, una casa, un artefacto del hogar o un niño, adquieren vehemencia cuando se los dilata con “soberbio”, “fantástico” (“lo más fantástico que hay”) y “divino” (“más divino imposible”). Un vecino que no molesta es “un pedazo de pan”, un señor criterioso que acierta a la polla del fútbol tiene “ojo clínico”. Ana Lasalle es “una exquisita actriz”, una oficina en Corrientes y Suipacha es un “escritorio central” y determinado barrio de Mar del Plata será óptimo para alquiler porque se lo valúa como “el lugar más romántico”. Cuando un científico, preferentemente médico, conmueve con algún descubrimiento, los porteños dictaminan que el sabio es un “portento”: ahora, tratándose de obras de arte, corresponde exclamar entre suspiros: “¡Qué profundo!”, “muy profundo” o “¡qué profundidad!”. Si un asunto es de solución difícil se exclama “¡a la perinola!” y para denotar peligro o cuidado, “¡a la pelotita!”, expresiones tomadas de un personaje de La Revista Dislocada que imita a un vendedor callejero. “Macanudo” viene de antes, y se sigue utilizando por “de acuerdo”; “tamaño baño” (medida mayor ofrecida por Jabón Palmolive) vale para indicar algo grande, que tratándose de una pelea puede degenerar en “un lío de la Madona”. Para finalizar con las expresiones admirativas, convengamos que nadie duda de que los Globe Trotters son “fenomenales” y que Fangio ganó “en gran forma” y sin hacer “escombro”, por aspavientos. Cuando una discusión se anima demasiado y alguien se pone terco y hace hincapié en cuestiones secundarias, se lo para con: “Mirá, ponele hache (“o llamálo hache”) pero no lo negués”, y si la noticia que se le va a dar es de tal contundencia informativa que puede desmoronarlo se previene: “¡Caete!”, por “agarrate fuerte que te vas a caer”. La realidad política genera un lenguaje abundoso que impregna la vida diaria. Hay quienes hacen política sin quererlo. Por ejemplo, si usan, ya entrados los cincuenta, “Unión Telefónica” (U.T.), la denominación antigua y no Teléfonos del Estado (T.E.), es un hecho político pues se olvidan de los teléfonos nacionalizados, acontecimiento al que el peronismo da una relevancia cardinal. En el país -1950- hay 17.180.000 “almas” (por habitantes) que se dividen en grupos antagónicos. Los opositores al gobierno son los “contreras”, que se agrupan en una nominación genérica, “la contra”. Según el oficialismo, estos señores son “oligarcas” (aunque sean obreros ferroviarios), “vendepatrias”, “chupacirios” (desde la crisis con la Iglesia) y “saboteadores”, cuya ocupación es pulular “rumores” y fabricar, cuando menos una vez por semana, un “complot”. Algunos tienen la desgracia de ser “sindicados” de comunistas, especie destinada a “catequizar” desprevenidos. El partido oficial, que tiene el apoyo de los “descamisados”, “los grasas” y de todos “los compañeros y compañeras”, confiesa que “hay Perón para rato” y llama al pueblo a congregarse en “las unidades básicas” donde se escuchará una “clase magistral” que el Presidente dará en el “comando estratégico”. La oposición, por su parte, piensa que los oficialistas son todos “acomodados” que hacen “demagogia” y apelando a la etnografía y a la demagogia observan que el oficialismo está compuesto por “negros” y “pajueranos”. A los que llegan del interior se les dice “cabecitas negras”, y una de las representaciones que genera más gracia en los círculos opositores es llamarlos “veinte y veinte”, dado sus hábitos de tomar un vaso de vino (cuesta 20 centavos) acompañándose con un disco de su cantor favorito, Antonio Tormo, que en la Wurlitzer cuesta otros veinte. Los acontecimientos de 1955 ponen de moda “gorila”, palabra tomada de La Revista Dislocada; al gobierno anterior se lo designa “régimen depuesto” y a sus partidarios, “adictos al tirano prófugo”. En este período se advierte una nueva jerga política, donde cualquier hecho es pasible de una “comisión investigadora”, o de una “mesa redonda”, siempre que no suceda “ni un minuto antes ni un minuto después”. Con el frondizismo desde 1958, el lenguaje se modifica, ahora es “desarrollo”, “integración”, y algo que gusta a pocos, “austeridad”, con la zozobra de “planteos” institucionales y automóviles para “uso oficial exclusivo”. Gobierne quien gobierne, el balcón de la Casa Rosada, sobre la Plaza de Mayo, es ocasión para un acto público y para que oradores y correligionarios “se confundan en un abrazo”. La vida cotidiana se extiende a las relaciones inmediatas con vecinos y amigos. Es posible en los fines de semana trasladarse a “clubs” (por clubes) o ir de “camping” (por campamento) y los que gustan bailar en intimidad, van “a Olivos”, que significa ir a boites de Olivos (Revien’s, Sunset). Quienes quieren “pellizcar algo” optan por comer en un “bar alemán” y los que prefieren cenar “a cuerpo de rey” van a un restaurante en “pleno” centro, donde, si son varios, se acostumbra a pagar “a la romana”. Quien se precie, debe evitar “boliches” (“no che, esto es muy boliche”, por un lugar poco exclusivo) y también, para rehuir contacto con gente “ordinaria” puede recluirse en alguna casa y hacer un “party” (el que se organiza como “té party”, “coctail party”, “empanada party”, “pizza party”), y “tomar un buen drink”. Así se libra de restaurantes donde hay que “ponerse” con algo más de dinero del que se dispone, porque “uno no es un ricachón como Anchorena” que vive en un “palacete”, ni tampoco está obligado a aguantar al “mozo” (que se llama en voz alta “¡mozo!” y no democráticamente “señor”) cuando por haber pasado la hora óptima para comer hace “borratina” en la lista de platos, y en el final, al arruinar el “broche de oro” de la “velada” con la noticia de la “adición”. A todo el mundo le gusta “ir al buffet”, sobre todo a las señoras, que se liberan por ese día de ciertos “quehaceres domésticos”. “Ser alguien” equivale a tener status y lo ha logrado aquel que anda en un “bote”: automóvil moderno, “aerodinámico”, “de apariencia futurista”, que hace “sensación” y es la “atracción” del barrio. Si al bote le agrega una casa “hecha un chiche”, vestir y exhibir lo que se tiene como al “desgaire” (ostentando, pero cuidándose en simularlo), se lo considera “gente de pro” (o “gente bien” e incluso “gente de empresa” o “gente que hace”) “bian”, “bienuda”, “fina” y “delicada”, que puede usar expresiones diferenciales. Así le está permitido llamar al almuerzo “almuerzo” y a la cena “comida”, a la esposa o señora “mi mujer”, y al esposo, “mi marido”. La gente bien tiene “predicamento” y saluda en italiano, “addío”. En cambio, los que en el barrio no progresan, si comen o beben mucho enseguida estarán “groggys” (por los boxeadores mareados) y son capaces de quedar “fritos” (dormidos) en la mesa. Estos, en sus conversaciones, no se preocupan por “tener sentido” (buen humor), hablan a los gritos, disputándose por quien lleva la “voz cantante”, insistiendo en esos “¡oiga!” (por escúcheme, atiéndame) y “¡diga!”, para llamar a alguien. Dicen “la” Nelly y “el” Alberto, tienen unos chicos que son unos “bandidos” y siempre están en la mala, como si tuvieran “la escomúnica” (la peste). Los que no demuestran “don de gentes” son los que emplean “¡albricias!” cuando el vino se derrama y “¡manden fruta!” a los parientes, cuando éstos se van de vacaciones. Un abogado debe tener “escritorio” (por oficina) en el centro; a un médico de barrio se lo considera “médico de cabecera” en numerosas familias de clase media, mientras que la clase trabajadora comienza a acostumbrarse a concurrir al “policlínico”. El comerciante debe cuidarse mucho –hasta 1955- de que lo tilde de “inescrupuloso”, “especulador” y “agiotista”, respetará la “mordida” (coima) que le exijan los inspectores, y si alguien lo apalabra para un negociado sabrá que irá “ana y ana” (mitad y mitad, cincuenta y cincuenta). Las operaciones comerciales debido a la inflación, conviene hacerlas en “metálico”, pagando religiosamente las “fragatas” (billetes de mil pesos) “gambas” (de cien) y “cocineros” (de cinco) hasta el último “níquel” (por centavos). Para no trabajar “en balde” o “de balde”, hay que equilibrar el surtido de mercaderías “flor de ceibo” (de fabricación nacional) y mercaderías “traídas” (traídas de contrabando), pues a muchos les gusta fumar, vestir y beber “a lo importado”. La política oficial de precios es la causante de la baja calidad de los productos, ya que mercaderías que son “un kilo” (no porque pesen 1.000 gramos, sino por su excelente calidad, y por extensión, a todo lo que sea muy bueno: “esa mina está un kilo”, y para indicar grandes cantidades, “para mañana hay que estudiar un kilo”), deben ser puestas en vidriera con el cartel de “todo requeterrebajado”, no faltando aquellos que pretendiendo hacer un regalo “principesco” se quejan al pagar, pues piensan que el comerciante les cobra una “exorbitancia”. La metafísica –quejumbrosa, irónica- regodea el lenguaje con el tema de la muerte: “y nunca más se supo”, “se hizo bolsa” (en un accidente automovilístico) y “lo hicieron bolsa” (lo mataron físicamente, le mataron el alma). Otro tema amargo es el “esplendor”, esos momentos de gloria del pasado que se designan con “tuvo su cuarto de hora” o “se le acabó el cuarto de hora”, rezongo del que Alberto Castillo, para no perder el estilo, se burla: “pero el plazo se cumplió/por eso te digo ahora/se acabó tu cuarto de hora/y adiós, que te vaya bien”. Todavía se utiliza “esplín” para mencionar la tristeza, el tedio, cuando en las calles “no se ve un alma” y después de sucesivos “infortunios” los porteños dicen “a otra cosa”, como Nelly Panizza en Dock Sur. La dignidad afectada exige, por su parte, un “¡qué cosa seria!”, pues no está bien visto quedarse “fresco como una lechuga”. El tiempo, no el irrecuperable, sino el otro, el de la atmósfera, tiene su lenguaje de época: al día de buen tiempo se le dice que es “un día peronista”, expresión debida al comentarista deportivo Luis Elía Sojit, cuando hace frío, se confirma “¡qué frasquete!”, y en los eneros, como el de 1957, con temperaturas altísimas (43º3) se comenta la “canícula” de la noche pasada. Los adelantos tecnológicos no impiden que siga llamándose “aeroplano” al avión: si éste es un reactor se lo denomina “avión a chorro” y “fortaleza volante” si es un bombardero norteamericano. Para mantener la técnica al día es imprescindible la refrigeración “poderosa” de la “friyider” (frigidaire, heladera eléctrica), y para poner los discos de Johnny Ray, un “flamante combinado”. En los cincuenta, cuando ya no quieren usarse, se “cortan” la radio, el combinado, o el televisor. Ahora se dice “apagar” para los tres, en virtud del predominio de la imagen televisiva. Además queda “bien” levantar el tubo del teléfono y decir “¡aló!” norteamericanizando la comunicación, poniendo al vesre el hispánico ¡hola! Las crónicas de policía concentran las mayores antiguallas. Informan acerca de la persecución de “amorales” (por homosexuales), sobre personas que han sido objeto de “timo” (ardides, engaños, como el “cuento del tío”) por delincuentes de “baja catadura moral”, de casillas de emergencias que fueron “pasto de las llamas” y otras malas noticias, aunque los guardianes del orden tranquilizan a la población prometiendo “dar caza” a los cuatro sujetos que armados y con “embozos” atacaron un bar, pues se les está “siguiendo los pasos” para sorprenderlos “con las manos en la masa”.

NO SOMOS VICTIMAS,SOMOS TESTIMONIO.

Posted in HIJOS E HIJAS, TODAS LAS VOCES TODAS.... with tags on 16 de febrero de 2009 by Antropologia y Memoria En el Espacio Virtual

Me apoyo en la hipótesis de trabajo que postula que el quiebre institucional producido por el golpe de estado de 1973 que instauró una dictadura cívico-militar prolongada y que estructuralmente se prolonga hasta la actualidad , afectó a la sociedad en su conjunto, más allá de la represión, persecución y exterminio, con carácter de genocidio de una generación de hombres y mujeres que apoyaban y defendían un proceso histórico social de cambios y que  combatían a la  dictadura posteriormente.

Las consecuencias socio-políticas y antropológicas se extenderán a lo largo de generaciones, como se ha evidenciado, por ejemplo, en el proceso español.

Las situaciones que viven los hombres y mujeres y sus núcleos familiares en el seno de las sociedades que vivieron conflictos sociales traumáticos, en toda época o lugar, son semejantes en su complejidad y

reviste gran importancia el estudio comparativo de las distintas situaciones de exilio y diáspora así como del amplio aspectro de las violaciones a los los derechos humanos que afectan a quienes son derrotados en estos conflictos, cuyas secuelas son traspasadas a las generaciones que les continúan y que siendo niños, en ocasiones sufrieron carcel y tortura como forma de presión a sus padres.

En base a estos postulados, es que estamos desarrollando una iniciativa con el fin de realizar en el segundo semestre académico, en la ciudad de Santiago, Chile, un Encuentro de Hijos de la Memoria, en el cual intentamos reunir miembros de las segundas y terceras generaciones de las personas relacionadas familiarmente con quienes fueron afectados por las distintas violaciones a los derechos humanos a partir del año 1973.

Este Encuentro pretende reunir a aquellos que siendo menores, sus vidas fueron afectadas como consecuencia de la participación de sus familiares en el proceso histórico social durante la Unidad Popular, la dictadura de Pinochet y la etapa post dictadura.

Todas las situaciones represivas están presentes y patentes en los hijos y nietos:

El universo de aquellos que entonces fueron menores,infantes  e incluso nonatos y así como aquellos  nacidos en casas de tortura,o en prisión, es muy vasto

LA RECOLECCION DE MEMORIA E IDENTIDAD DE LOS HIJOS.

Existe una realidad concreta que permite realizar esta propuesta: todos, como personas y como colectivo, de una forma u otra nos planteamos la Memoria como una meta.

El siglo XXI está signado por el afán, en todo el Cono Sur del continente de re-construír la memoria colectiva de experiencias traumáticas como han lo han sido las acciones genocidas de las dictaduras latinoamericanas experimentadas desde el año 1965 en nuestro continente.

Los estudios de Memoria y los Derechos Humanos son prioritarios en las ciencias sociales y humanas y en el ámbito de la cultura, y estos se entrecruzan y complementan desde las diversas diciplinas en los diferentes países.

La meta última es evidenciar que sucedió en nuestro pasado reciente y postular un enérgico

NUNCA MAS EN CHILE

Los objetivos planteados hasta ahora ,tentativamente, son:

Recopilar relatos y análisis e impresiones subjetivas de los HIJOS, hoy adultos o jóvenes acerca de la perspectiva actual con la que perciben a sus padres y su accionar, y la evolución que estos juicios han experimentado en la subjetividad de los descendientes.

Han transcurrido décadas desde que ocurrieron los sucesos que afectaron a sus grupos familiares, nucleares y extensos, donde no solo fueron afectados los hijos, sino grupos amplios de familiares, en ocasiones dispersos geográficamente e incomunicados por tiempos prolongados..

 Estos hijos e hijas ,que fueron menores afectados decadas atras hoy son padres y madres,  parte de otros núcleos familiares, estan de diversos modos transmitiendo su memoria

.En base a estas reflexiones planteamos que es el momento de un ENCUENTRO INTERGENERACIONAL de Rescate y sistematización de experiencias.

La historia de acciones conjuntas de los distintos hijos e hijas comienza temprano en la dictadura, y esa Historia de participación, de cuestionamiento, de exigencias necesitamos socializarla, a traves de sus relatos.

Después de un lapso de tiempo considerable, que varía de caso en caso, pensamos que ciertos duelos pueden haber sido cerrados, jamás la memoria, y este hecho puede hacerlos conseguir el logro de volcar y compartir y transmitir a su descendencia y a las generaciones por venir, el RELATO BIOGRAFICO DONDE SE ENTRELAZAN  GENERACIONES, sus valores, motivaciones y opciones.

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Metodología

1.- La información y la comunicación de las actividades y los objetivos.

Hasta el momento hemos tomado contacto con jóvenes de rangos de edad entre los 13 y los 45 años

así como con los padres ,hermanos y otros miembros de los grupos familiares , personas que residen en lugares tan culturalmente distintos para nosotros como lo son Israel o Mozambique.

Estos contactos, que superan el centenar de personas, da a este Encuentro una riqueza de manifestaciones culturales y de sentimientos compartidos que en sí mismos justifican la iniciativa en curso.

2.-.Espacios de la Web:

.Espacios de la Web: Correo electrónico, Facebook ,Foros, páginas web personales e individuales, Messenger, blogs, fotoblogs, Flickr, Picasa,

donde se evidencia participación amplia de jóvenes.

3.-Contactos personales con Comités, colectivos, agrupaciones, asociaciones, centros de Hijos, Menores, y de agrupaciones diversas de aquellos afectados por las violaciones de derechos humanos del país y del exterior.

Hemos participado en reuniones ,jornadas y encuentros en universidades y centros técnicos de educación en sus distintos niveles.

El universo de los Hijos de la Memoria

1.-Situaciones de Exilio y situaciones de Diáspora

Hijos y/o nietos de exiliados en distintos continentes y épocas, nacidos y/ o criados en los países de acogida y que son parte de la Diáspora Política que por diversas razones no retornará a Chile.

2.-Hijos de exiliados retornados a Chile , que por diversos factores deciden permanecer en los países donde crecieron, o “auto-exiliarse”, regresando, ya sea con la familia o como individuos, al país de crianza..

. Son aquellos que vinieron a modo de prueba al país donde nacieron o donde sus padres nacieron, y que les fue imposible una reinserción

Jóvenes que estuvieron inmersos en una sociedad no-capitalista, como lo son los casos de los hijos que permanecieron en hogares en Cuba , Nicaragua, en el ámbito de los países del campo socialista en Europa Oriental, o en Asia (Vietnam), Argelia y Mozambique en África,

Estos menores vivieron experiencias cultural , social y políticamente distintas, específicas y menos conocida en las investigaciones de ciencias sociales de situaciones de exilio o diasporicas.

En los casos de quienes vivieron situaciones de exilio, se detecta una diversidad cultural y diferentes grados de integración a los países de nacimiento y/o crianza así como a nuestro país , en el caso de los retornados, determinados en gran parte por los factores socio políticos de las sociedades receptoras. y la pertenencia a grupos organizados de sus pares. El continente donde crecieron marca la impronta a los procesos de continuidad y cambio que experimentan estos jóvenes.

Hijos y/o nietos nacidos en el exilio, sin contacto alguno con Chile, con la comunidad de exiliados ,sin dominio del idioma español u otros elementos de la cultura latinoamericana. Padre o madre originaria de culturas locales, en grupos familiares biculturales

La pena de extrañamiento conduce a que los hijos vivan situaciones de exilio con características específicas dadas por la imposibilidad de regresar del padre afectado .Estos hijos pueden haber nacido fuera de Chile o haber partido con los padres al iniciarse la pena aflictiva.

En el curso de la recopilación de información que por cerca de dos años hemos llevado a cabo con el proyecto de investigación La Diáspora Política Chilena, se ha evidenciado un importante elemento, cual es la percepción del “sí mismo” (1) de chilenos que no se consideran exiliados, que habiendo llegado en distintas fecha a los países de acogida, se han integrado o no a las comunidades diaspóricas, participando en actividades sociales y políticas relacionadas con Chile, tanto durante la dictadura como en la etapa pos-dictadura. Estos adultos jóvenes que salen sin apoyo de instituciones u organizaciones partidarias, y por lo general no llevan una vida colectiva con las comunidades diasporicas, tienen presencia regular en el campo de la cultura y la reflexión política, permaneciendo en contacto y colaborando en las acciones de solidaridad en coyunturas bien definidas.

ESTA TIPOLOGIA DE PERSONAS QUE SIENDO MENORES O VIVIAN SU PRIMERA JUVENTUD CUANDO INICIARON SUS BIOGRAFIAS INDEPENDIENTES DE SUS PADRES

HIJOS DE PADRES AUSENTES: DETENIDOS-DESAPARECIDOS, ASESINADOS, EJECUTADOS POLITICOS; CLANDESTINOS, PRESOS POLITICOS,

Hijos de ex prisioneros políticos de las décadas de los setenta, ochenta y noventa evidencian así mismo características específicas, determinadas por el tiempo de prisión del padre, la madre o ambos; el lugar del encarcelamiento, que puede ser en el país o en países de América Latina u otros.

Los hijos e hijas de personas que fueron detenidas y cuyo paradero se desconoce hasta la fecha, así como de quienes fueron ejecutados ,secuestrados y asesinados, caídos en enfrentamientos, explosionados, y del mismo modo los hijos de militantes que vivieron largos períodos de clandestinidad que imposibilitaban una normal convivencia familiar, son aquellos, a quienes más allá de sus ideologías, credo ,genero o generación, lugar de nacimiento, pertenencia étnica o partidaria, queremos convocar a compartir, desde el espacio virtual y el encuentro personal sus vidas, sus relatos ,sus experiencias.

OTRAS SITUACIONES: EXONERADOS POLITICOS,DISCRIMINACION ,REPERCUSIONES PSICOLOGICAS Y PSICOSOCIALES.

Nuestro planteamiento está basado en la hipótesis de trabajo que postula que el quiebre institucional producido por el golpe de estado de 1973 que instauró una dictadura cívico-militar prolongada y que estructuralmente se prolonga hasta la actualidad , afectó a la sociedad en su conjunto, más allá

de la represión, persecución y eliminación de una generación de hombres y mujeres que apoyaban y defendían un proceso histórico social de cambios o que combatían a la dictadura posteriormente.

Los hijos e hijas de personas que fueron detenidas y cuyo paradero se desconoce hasta la fecha, así como de quienes fueron ejecutados, y del mismo modo los hijos de militantes que vivieron largos períodos de clandestinidad que imposibilitaban una normal convivencia familiar, son aquellos, a quienes más allá de sus ideologías, credo, genero o generación, lugar de nacimiento, pertenencia étnica o partidaria, queremos convocar.

Esperamos que este llamado tenga un amplio eco y se esparza como flores en el viento….

Adriana Goñi Godoy

Lic. Antropología U.Chile

CEMDH

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